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LA SABIDURÍA POPULAR

Cuando entré en Catalunya Ràdio y en TV3 a principios de 1984, muchas de las llamadas que recibíamos provenían de informadores del tiempo, apasionados de la meteorología, de observatorios de decenas —por no decir centenas— de localidades de toda Cataluña. Muchas eran personas que trabajaban en el campo, o pescadores o granjeros, y la información de la temperatura, la precipitación, la humedad y el viento venía acompañada de apreciaciones sobre lo que creían que haría la atmósfera, sobre el comportamiento de los animales, sobre la forma de las nubes o sobre sensaciones como los olores o el sonido de la naturaleza. La observación sistemática de todos estos elementos permite hacer una predicción en el ámbito local y a corto plazo bastante acertada.
Ahora bien, tal vez aquellas percepciones ya no son válidas para una comarca vecina o para la semana que viene; son predicciones a escala local, y aquí es cuando entra la técnica, que aporta una información también muy valiosa. 
Repasemos esta sabiduría popular. El refranero popular que hace referencia a la meteorología es enormemente rico y abundante. Aquí se ofrece una selección: 
Sobre el aspecto del cielo: «Cel empedrat, al cap d’una hora, terra mullat», o «Cel amb cabretes, a terra pastetes”. Aquí tenemos una buena relación de las nubes con el tiempo que hará posteriormente; el cielo «empedrat» o las «cabretes», como se dice popularmente, son altocúmulos en copos que presagian un cambio de tiempo, posiblemente con lluvia.

Relámpagos sobre el mar: «Quan llampega a marina, no et fiïs de roba fina»… ¡Cuánta razón tiene este refrán! Así es: si vemos que relampaguea en el mar, pero el cielo que tenemos encima está claro, nos tenemos que abrigar. La causa radica en una entrada fría que, cuando llega al mar, en contacto con la temperatura más cálida de su superficie provoca la formación de tormentas. El aire frío hará que los termómetros caigan en las horas siguientes. 
Fenómenos ópticos: «L’arc de Sant Martí a llevant, bon temps a l’instant» o «Arc de llevant, llaura i no t’espanti». Explicación lógica: habitualmente, los densos nubarrones, y especialmente los chaparrones, suelen ir de tierra hacia mar. Así pues, si vemos el arco iris hacia el este, quiere decir que hace sol en el oeste, y acabará escampando del todo. 

El rocío: «Camí rosat, al cap de tres dies banyat». Otro refrán con gran sabiduría: un rocío muy intenso que lo deja todo bien empapado indica tiempo estable, pero también un aumento importante de la humedad, lo cual es síntoma del giro del viento hacia el sur o el levante..., y ello puede acabar comportando una perturbación con lluvia.

El comportamiento de los animales: «Cant d’ànecs a la matinada, pluja a la vesprada», o «Quan en tempesta gall canta, el sol o la lluna aviat s’aixeca». El comportamiento de los animales nos da mucha información sobre los cambios de tiempo. El aumento de la humedad y la bajada o subida de la presión atmosférica afectan al sistema nervioso de personas y animales; y estos actúan conforme a su experiencia en situaciones similares; saben lo que sucederá. 
Hay muchos refranes aplicables a una zona concreta: «Montseny florit (o nevat), fred a la plana de Vic», que quiere decir que, después de una nevada en el Montseny, es normal que el aire frío se estanque en la llanura de Vic, con las típicas heladas; o «Quan Montjuïc fa capell, no et fiïs d’ell», es decir, si las nubes cubren la montaña de Montjuïc de Barcelona, puede llegar un temporal de lluvia. 
Sobre vientos: «El garbí, a les set se’n va a dormir». Este casi nunca falla. La brisa marina se inicia a primera hora de la mañana con un xaloc (jaloque) o sudeste suave, al mediodía pasa a migjorn (mediodía) o sur moderado y acaba hacia las 21 horas en forma de garbí (lebeche) o sudoeste. Pero cuando se forjó el refrán, no había cambios de horario; es decir, eran las siete de la tarde (en verano vamos dos horas adelantados respecto al horario solar). «Ponent a terra banyada, pluja una altra vegada»: a pesar de que el viento de poniente es seco, si la tierra está mojada, posiblemente vendrá otro frente de lluvias y el poniente durará poco. «Tavernera vella i llevant fred, no et moriràs de set»: de la primer parte del refrán no hace falta ningún comentario; de la segunda, que un levante frío puede comportar mucha lluvia. 

Para los pescadores: «Quan aigua vingui abans que vent, prepara aparell a temps»: puede llegar temporal. Sobre la lluvia: «Pluja menuda, cap gota perduda», que toda se aprovecha; «Xàfec d’estiu, fa la meitat del que diu», que hace mucho ruido, pero no se aprovecha demasiada agua; o «Aigua abombollada, aigua de durada», que si hay burbujas en los charcos, señal de gotas grandes, puede llover un buen rato. Sobre la niebla: «Darrera boirada, ventada o ruixada». Y una de tormentas: «Si trona abans de migdia, pluja tot el dia», o sea, que si la tormenta empieza a mediodía, después puede haber más... No acabaríamos nunca. Ahora nos vienen a la cabeza unos cuantos más muy divertidos, pero lo dejamos para otro rato.