Compromiso social e innovación, claves para garantizar un acceso igualitario y sostenible al agua


 

Naciones Unidas explora, en el Día Mundial del Agua, la conexión entre agua y género en la gestión de los recursos hídricos como clave para asegurar un acceso equitativo y sostenible. El compromiso de Veolia con este objetivo es firme: garantizar que todas las personas dispongan de agua apostando por soluciones innovadoras, con el impulso de las alianzas.

Cada 22 de marzo, las Naciones Unidas promueven el Día Mundial del Agua para sensibilizar sobre la importancia vital de este recurso natural. La campaña de este año, Agua y género, pone de manifiesto cómo la falta de acceso al agua potable y al saneamiento afecta especialmente a las mujeres y las niñas, y limita sus oportunidades educativas, económicas y de desarrollo. Con el lema “Donde fluye el agua, crece la igualdad”, la iniciativa ensalza el liderazgo femenino en la gestión de los recursos hídricos como clave para asegurar un modelo más equitativo y sostenible.

La llegada del agua potable a nuestros hogares, entre los siglos XIX y XX, supuso una transformación social profunda. Liberó a muchas mujeres de la pesada tarea de ir a buscar agua y facilitó su acceso a la educación y al mercado laboral. Hoy vivimos en un entorno con servicios de agua de calidad, pero nuestro país afronta una situación de escasez de recursos hídricos agravada por el cambio climático.

En este contexto, la gestión eficiente y socialmente responsable del agua se vuelve fundamental. Veolia, referente global en servicios de agua, energía y residuos, y con un fuerte arraigo local, cuenta con la capacidad operativa, el conocimiento experto y la tecnología necesaria para impulsar proyectos basados en la innovación y la economía circular. Su compromiso es garantizar que todas las personas tengan acceso al agua de manera inclusiva y sostenible, a través de la innovación, el diálogo con sus grupos de relación y las alianzas público-privadas.

La compañía promueve la seguridad ecológica para proteger tanto los territorios como a las personas. Ya en 2012 fue pionera en la implantación de medidas sociales para combatir la desigualdad y la exclusión en colectivos vulnerables, con la creación de fondos y tarifas sociales, que se anticipaban a la legislación. Hoy, este compromiso se concreta en un plan de acción social basado en tres ejes: la generación de oportunidades educativas, la mejora de la empleabilidad y la creación de comunidades sostenibles.

En Cataluña, esta voluntad se traduce en iniciativas que buscan garantizar que el agua sea un recurso accesible para todos. Las acciones incluyen acuerdos con municipios para combatir la pobreza energética y la vulnerabilidad económica, así como programas que fomentan las oportunidades educativas y laborales para los colectivos que más lo necesitan.

El despliegue de estos acuerdos no solo asegura el acceso al agua a las personas en situación de precariedad económica, sino que también permite dar respuesta a las realidades sociales de cada municipio e impulsar proyectos de futuro a escala local.

Más de 3,5 M€ para combatir la pobreza energética

Actualmente, la compañía ha firmado 125 convenios con ayuntamientos, consejos comarcales y mancomunidades de municipios catalanes para combatir la pobreza energética y la vulnerabilidad económica. Entre 2019 y 2025, se han destinado más de 3,5 millones de euros a garantizar el suministro de agua a personas en situación de precariedad, de acuerdo con los informes de riesgo de exclusión residencial elaborados por los servicios sociales municipales. A través de estos acuerdos, se han establecido fondos de solidaridad entre la compañía y las administraciones locales que permiten a la empresa asumir el pago de los conceptos de la factura del agua de los que es titular.

Creación de oportunidades educativas y laborales

La compañía también colabora con entidades del tercer sector y administraciones locales para fomentar el empoderamiento y la inserción laboral de personas en situación de vulnerabilidad.

Junto con la Cruz Roja y los ayuntamientos de Rubí y Martorell, por ejemplo, la compañía ha finalizado recientemente la segunda edición del programa ONA Activa’t, una iniciativa que ofrece itinerarios personalizados de orientación, formación y acompañamiento psicosocial para facilitar nuevas oportunidades laborales. Desde 2023, una cuarentena de personas de entre 31 y 66 años se han beneficiado de este proyecto, y muchas de ellas han encontrado empleo en sectores como la logística, la hostelería, la educación o el comercio.

En Manlleu, Veolia y la Fundación Albir han iniciado el despliegue del programa Green Jobs, una iniciativa que ofrece oportunidades educativas y laborales a jóvenes de entre 16 y 29 años en situación de vulnerabilidad que han abandonado prematuramente los estudios. Actualmente, beneficia a 14 alumnos que cursan un certificado de profesionalidad en fontanería y que, dentro del programa formativo, reciben también un módulo de 20 horas dedicado a la empleabilidad verde.

En el ámbito de la educación superior, la compañía promueve el programa Becas Jóvenes Talentos, que este año celebra su tercera edición. Esta iniciativa tiene como objetivo facilitar el acceso universitario a estudiantes de excelencia académica con recursos económicos limitados, preferentemente en disciplinas STEAM.

 

Innovación y digitalización al servicio de una gestión sostenible del agua

La innovación y la digitalización también desempeñan un papel clave en la transformación del ciclo del agua. Mediante proyectos basados en la economía circular y las nuevas tecnologías, la compañía trabaja para consolidar un servicio más eficiente, transparente y resiliente.

Con cuatro proyectos PERTE en Cataluña y 19 millones de euros de inversión, Veolia impulsa una transformación digital y ambiental que beneficiará a cuatro millones de personas en 46 municipios, con lo cual mejorará la resiliencia del servicio y fortalecerá la economía local. Estos cuatro PERTE comparten un propósito común: dotar al ciclo urbano del agua de una columna vertebral digital capaz de anticipar riesgos, optimizar recursos y tomar decisiones basadas en datos en tiempo real para preparar el territorio para episodios meteorológicos extremos.

En Cambrils, de la mano de Comaigua, hemos desarrollado el proyecto LIFE REMAR, que ha demostrado la viabilidad de una solución basada en la naturaleza para recargar el acuífero del Baix Camp con aguas residuales tratadas en la depuradora. Mediante un sistema de barreras reactivas que mejoran la calidad del agua y eliminan contaminantes emergentes, la solución ha demostrado su efectividad. Ahora el proyecto inicia una segunda fase y se está trabajando conjuntamente con la Agencia Catalana del Agua (ACA) para aumentar los recursos hídricos del acuífero del Baix Camp, continuando con la infiltración de las aguas tratadas en la depuradora de Cambrils, en la misma proporción que a lo largo del proyecto LIFE REMAR, para respetar el diseño de las balsas y optimizar la eliminación de los contaminantes. Al mismo tiempo, y también en colaboración con la ACA, se está estudiando la posibilidad de un escalado de esta tecnología a otros territorios del entorno.

En Sabadell, Aigües Sabadell destina agua regenerada procedente de la depuradora a usos no potables, como usos municipales o la descarga de sanitarios en el polígono de Sant Pau de Riu-sec. En esta zona de Sabadell hay una red de distribución dual (potable y regenerada) y, el año 2025, más del 50 % del agua consumida por comercios e industrias fue regenerada. Ahora, el Ayuntamiento y Aigües Sabadell están haciendo crecer esta red de agua regenerada hacia el oeste y el norte de la ciudad, y en una primera fase llegará al barrio de Can Gambús. La compañía también destaca por haber implementado acciones en el ámbito del aprovechamiento de aguas freáticas, con la nueva potabilizadora de Serra d’en Camaró, que, en el marco del proyecto Sabadell Agua Circular, permitirá tratar anualmente hasta 1 hectómetro cúbico de agua procedente de pozos y minas de la ciudad para su potabilización. Con estas iniciativas, se prevé que el 20 % del agua que se consuma en la ciudad en todo un año provenga de recursos no convencionales.

Por su parte, en Tarragona, Ematsa acaba de poner en marcha la nueva potabilizadora de Bonavista, una infraestructura estratégica que tratará el agua que proviene de los pozos de la Boella y Soler-Bas, y que mejorará la calidad del agua en la zona oeste de la ciudad, además de complementar el suministro que llega del río Ebro.

En conjunto, todas estas iniciativas contribuyen a avanzar hacia un modelo de gestión del agua más eficiente, sostenible e inclusivo, adaptado a las necesidades de los municipios y de la ciudadanía.